VESTIDOS

Vestidos para regalar

Decía Balenciaga sobre vestirse, los vestidos y la moda: “Un buen modista tiene que ser arquitecto para la forma, pintor para el color, músico para la armonía y filósofo para la medida”.


¿Por qué comprar vestidos?

El vestido es una palabra proveniente del latín vestitus, puede servir para designar un traje de mujer. Si nos atenemos a una definición más estricta, un vestido se compone concretamente de una falda y cuerpo en una misma pieza y tela. Hasta los años 60 del siglo XX será considerado como un elemento clásico de la moda femenina, siendo desde entonces un elemento menos frecuente en su uso, relegado en ocasiones a celebraciones especiales.

Los vestidos pueden ser para distintas ocasiones y depende de estas ocasiones el tipo, material, forma y color que tenga dicho vestido.

Los vestidos en la moda

Los vestidos a lo largo del tiempo serán el reflejo de las mentalidades de su tiempo. Esto, que será una constante en la historia, asistirá a una aceleración de cambios profundos a lo largo del siglo XX, siglo en el que las mujeres entrarán con una silueta marcada por el corsé y ropas interiores abundantes.​ Uno de los referentes en los vestidos en el mundo de la moda será en ese siglo lo que Coco Chanel denominará como la pétite robe noire, de corte simple, que simbolizará la moda femenina de París desde la década de los años 30 hasta los años 60. Channel, que en la actualidad se puede asociar a respetabilidad, introdujo principios transgresores para su tiempo tanto en la confección como en la conjugación de los elementos, buscando la elegancia en la mezcla y la ruptura de las convenciones. La elegancia derribada por Chanel retornará temporalmente de la mano de Dior en 1947 en el estilo denominado New Look, donde presenciaremos cinturas estrechas encorsetadas y faldas largas. Balenciaga estrechará la falda larga, mostrando una apariencia sofisticada e incluso descarada. El retorno a la elegancia apenas durará cinco años antes de que de nuevo la moda camine en otra dirección.​ A lo largo de la segunda mitad del siglo XX, y gracias también a la nueva sociedad de consumo, el sector textil evolucionará para satisfacer una demanda que no exigirá ropas duraderas o resistentes ya que no serán usadas varias temporadas. Los años 60, con sus cambios profundos en las mentalidades, terminarán con el orden impuesto por la alta costura para dar paso a mayor diversidad y el fin de la hegemonía del vestido en la mujer.

Además de lencería, en nuestra tienda tenemos: